Crónicas de un martes menos

En: Cuentos y relatos sobre lo cotidiano

1 oct 2009

Planeando todo desde la noche anterior. Eran varias tareas por hacer y en simple estimación de tiempos, probablemente, ocuparían la totalidad de las horas asignables a la actividad de un día entero.

Ahora bien, amaneciendo, la primera de ellas pudo ser descartada sin peros. Un demasiado temprano que ayer fuera tan tarde, sumado al malestar de un resfrío tardío en la joven primavera, conformaban la excusa perfecta para considerarla demasiado arriesgada y por demás descartable.

Pocas horas después, la segunda se adecuaba mejor a las costumbres horarias del hoy, y aunque el malestar físico oponía resistencia del mismo modo que antes, la negativa a este suceso implicaría arrastrar un problema hacia terceros implicados. Sin suficientes pretextos, entonces, me lanzaría solitario en compañía de la emisora radial.

Los paisajes de autopista se han vuelto tan cotidianos como lo fueran los pasillos alfombrados de otro entonces. La ventaja de esta vista es su inconstancia, el movimiento incesante, el viento en la ventanilla y el viaje aéreo del sonido de esa misma emisora de ayer.

Un dejo de duda sobre una decisión inflexiblemente feliz y acertada asomaba imprevistamente en esta escena. Así, las consultas no fueron hechas con la fuerza de quien desea respuestas, sino tan solo con la intensidad de aquel que debe preguntar. De una forma u otra la información fue incorporada. “Tal vez sea este resfriado que me tiene a mal traer”.

La hora en el reloj advertía la necesidad de cumplir urgentemente con el siguiente paso. Unos minutos de demora nos dejarían fuera de él, pensaban en conjunto la razón y el corazón en un solo cuerpo viciado de dudas, temeroso, ansioso.

Por suerte o desgracia, cómo saberlo, la tarea fue resuelta a tiempo. Entre angustia y papel tissue otra batalla contra el reloj se sucedía egoísta solicitando plena atención. Allá vamos entonces.

El paisaje urbano, el verdadero cemento, la rutina de millones, todo estaba allí, en un solo lugar, en ese momento. La administración pública que se presume ineficiente en este tipo de entidades, incluso resistiéndose a aceptarlo con pretextos culturales de un país entero y de uno mismo, no resultó ser tal. Tal vez otros tengan mejores métodos u organizaciones, no importa, esto ha sido aceptable.

Lo siguiente no estaría programado, ya todo lo planificado estaba resuelto, no era tanto al fin de cuentas. Esta sería una simple decisión espontanea al suponer que el cuerpo, pasadas las seis de la tarde y sin haber realizado ingesta alguna en toda la jornada, lo recibiría amablemente. Lo cierto es que no tenía hambre.

Fue en la última mesa, sentado de espaldas al resto y mirando a la pared, no sé porque no opté por apuntar en sentido contrario. El café cortado ayudaba al pan seco, aunque el deseo de comer era tan solo ilusorio, no tenía hambre, confirmaba. Dibujando ochos sobre la mesa engrasada, con el dedo índice manchado de esa tinta utilizada momentos antes para pintar mis huellas digitales sobre un papel, es que pasaron varios minutos más donde debatieron nuevamente la razón y el corazón sin ponerse del todo de acuerdo. “Tal vez sea este resfriado que me tiene a mal traer”, fue otra vez la conclusión más sencilla.

De nuevo en la calle, camino hacia el cuadrúpedo automóvil que me llevaría de vuelta a casa, crucé cómplice una mirada y un comentario breve con un tipo que amarraba su moto a un poste que llevaba un letrero: “Prohibido estacionar motos”. No era solo esta bípeda maquina, había unas siete u ocho motos más junto al mismo letrero. ¿Sería una protesta hacia tal prohibición impuesta? En el momento resultó gracioso, y la corta conversación con aquel personaje fue un alivio para varias horas de silencio en continuado.

El auto y la emisora radial de siempre vuelven conmigo en la misma ola de vehículos de los que viven sus días en paisajes de pasillos alfombrados.

La cama promete reposo y abrigo para despedir al resfrío, y el sueño venidero trae consigo la esperanza de un mañana mejor, un mañana musical, como el de todos los miércoles.

Por fin termina el día, un martes menos…

<strong>Recomendar artículo vía Email</strong> Recomendar artículo vía Email

3 Comentarios en Crónicas de un martes menos

Avatar

Bitacoras.com

octubre 1st, 2009 a las 13:09

Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: Planeando todo desde la noche anterior. Eran varias tareas por hacer y en simple estimación de tiempos, probablemente, ocuparían la totalidad de las horas asignables a la actividad de un día entero. Ahora bien, amaneciendo, …

Avatar

Guadalupe

octubre 6th, 2009 a las 1:31

¿Por qué la cuenta regresiva?

Muy linda crónica… y muy chistosa la anécdota (¿para qué existen las reglas si no son para romperlas?)…

Avatar

Lean

octubre 6th, 2009 a las 19:54

La cuenta regresiva es porque el tiempo a su paso trae consigo al olvido… y muchas veces el olvido es la única cura que podemos esperar o incluso la que pretendemos efectivamente.

Gracias por tu comentario! Besos!

Deja tu comentario!

Suscribirse:

¡¿Que es todo esto?!

18 de Mayo de 2009: Primer día de este blog. Si comprendiera el objetivo, la temática, el hilo conductor de esta Web, les aseguro que aquí mismo lo estaría exponiendo, admito entonces que no me queda tan claro aún. Así y todo, por favor, permítanme ir descifrándolo con el tiempo y mientras eso ocurre los invito a hacerme compañía leyendo un poco, sea todo esto lo que fuere que vaya a ser...

¿Y ahora quién podrá ayudarme? Vos...!
      Seguir a @doctorsambola en Twitter!
  • Arturo: Si es cierto lo que dice Bauman, significaría que las cosas pasaron de un estado de menor energía [...]
  • gonza: Imagino un trovador inspirado, un malevo de los que ya no se ven... jajaja muy bueno Lea! [...]
  • Leandro: Sil, muchas gracias, me alegra que puedas sentir algo propio a partir de esto, por más duro que pue [...]
  • Sil: Ultimamente me aterra olvidarme el sonido de la voz de mi padre. Todavía consigo mi segundo de fres [...]
  • Bitacoras.com: Información Bitacoras.com... Valora en Bitacoras.com: Se encuentra alineando hist [...]

Los más vistos

BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog Blogalaxia